Le hablaba de cicatrices cuando me hizo entender la diferencia con la herida.
Volví a caer en la charla en la que no quería caer cuando mis palabras fueron más rápido que mi conciencia.
Le tengo miedo al dolor, a la tristeza, al recuerdo sincero de lo que sentí.
Construyo un presente sobre pilares rotosos que van haciéndose fuertes cuanto mas fuerte se construye hacia arriba.
Levanto la mirada hacia el cielo celeste que cubre la plaza, me tomo mi tiempo para volver a disfrutar de ese momento en que el sol entibia el pasto, del momento en que se entibia mi cuerpo.
Podría decir que la tranquilidad con que llevo mi corazón este último tiempo ilumina mi cara y eso me hace menos invisible.
Ojalá, algún día, pueda recordar con más cariño todo eso por lo que tuve que pasar. Ojalá, algún día, pueda entender del todo que todo eso es parte de mi vida y que debo tratar con más dulzura los sentimientos, por más que duelan, aun en la distancia.
"...y la vida se acuesta a mi lado y con ella me empiezo a dormir y ahora sueño y me voy alejando de todas las cosas que supe sufrir y sentir, yo y mi jardín..."
sábado, agosto 25, 2007
Cicatrices
miércoles, agosto 22, 2007
"Esta noche yo quiero soñarte..."
Voy a dejar que mis deseos me lleven. Voy a escribirte desde mi lado mas osado para contarte que la noche que viene quisiera compartirla con vos, desde que empieza hasta que termina y que al volver a empezar te elegiría de nuevo.
La cerveza daría el punto inicial, después el humo envolvería tus ojos y yo los besaría diciéndote que tu perfume es el que mas me gusta, que lo reconozco en la distancia.
Las horas pasarían y vos y yo (y nuestras bocas) seriamos una sola persona, enredados en un sin fin de caricias insinuantes. Los dos sabríamos de qué se estaría tratando, pero alargaríamos la espera porque así nos gusta más.
Los sonidos harían lo suyo, esas canciones que provocan los deseos más de la cuenta en melodías que se ensañan en dar vuelta las historias, elevando temperaturas de corazones helados.
Que lindo es viajar en el tiempo sin culpa, sin miedo.
Se que me gustaría que todo terminase en tus brazos, que tengas la capacidad de salvarme del odio que tiene este mundo. Que fueras ese con quien sueño…con quien compartiría mis horas, mi música, mi locura, el tiempo.
Serias ese que me llena el alma y yo llenaría la tuya, y seriamos dos seres encendidos…
miércoles, junio 06, 2007
algo de luna aligera la noche
Sé que buscando en el tiempo no encuentro motivos reales para seguir dando oportunidades.
Se que, inconscientemente, aunque me queje, sigo dándoselas a este misterio que me quita el sueño hasta dejarme sin respirar.
Cualquier beso me deja sin palabras cuando promete mas de lo que debe porque en mi todavía habita esa intención de ser.
Camino, a veces sin saber a donde, pero camino. Es ese intento de encontrarle soluciones a ese lado de la soledad que se vuelve intolerable, cuando uno deja de engañarse, creyendo que se puede vivir sin amor.
Sigo sintiendo que ninguna de las caras que conocí valió la pena, todas se vuelven nubes en el cielo que se van con el primer viento.
Y yo…dándole oportunidades a quienes no quieren aceptarlas…vuelvo a engañarme, vuelven a engañarme, vuelve a engañarme.
El maldito pasado que marco mi corazón para siempre, aunque no deba dejarlo.
El recuerdo de quien me saco de un manotazo los latidos.
Cierro los ojos una vez, pidiendo que en la mañana que me espera pase alguna brisa y me lleve de nuevo hacia el cielo de los milagros.
Cierro con fuerza las puertas, cuando al despertar me doy cuenta que ya no creo en los cuentos de esa biblioteca de sueños eternos.
Lo pienso y reniego de esta suerte que me toca hoy. Y si busco la palabra exacta, la encuentro. ¡Me das vértigo!
martes, mayo 29, 2007
Que será de eso que todos buscamos a escondidas cuando disfrazamos la tarde de sonrisas que tapan ausencias, sin quererlo.
Cuando en la angustia que envuelve la noche, no encontras consuelo frente a la soledad que amenaza en forma constante.
Cuanta desilusión dando vueltas y vos ahí, sin saber a donde ir cuando la tristeza vuelve a buscarte, corriéndote en las calles que descubren la madrugada fría del barrio que supo verte llorar sin cansancio, sin que nadie supiera que dentro tuyo siempre se trato de destapar las verdades mas grises.
Una vez mas es ella y nos vos, y el segundo lugar, cuando ni el protagonismo te interesa.
Preferís ni pensar en cómo te puede caer esa situación tan repetidamente injusta. Vos nunca miraste ojos ajenos, ni siquiera se te ocurrió insinuarte.
Sin querer caer en la redundancia, la insinuación tendría que haber sido siempre parte de un estilo mas cerca de las muñecas que de las polleras cortas.
Siempre volando en sueños…hasta eso exagerado no sirve, ni las hadas, ni la magia. Porque todo se destruye en esta existencia humana tan ácida, tan injustamente libre. Todos hacen y deshacen y las palabras van yéndose lentamente como si nada, dejando este vacío tan violento dentro mío.
Inentendible sensación de desolación entre el murmullo.
viernes, mayo 04, 2007
Es un otoño que quiere y no, esas hojas que van armando el amarillento colchón que comienza a cubrir las calles del barrio.
Al cruzar la avenida me distraje con el tímido sol de esta tarde que me descubrió angustiada cuando caí en la cuenta de que me había afectado más de lo que yo pensaba.
Fue un eterno segundo en que el cuento de Cortázar removió sin querer parte de mi historia, una de esas partes que duelen, en cualquier momento, en cualquier lugar.
Supuse que, al final, se seguía tratando de lo mismo: el amor. Pero el mayor problema está en que hiere, y en lo que a mi respecta, el amor no tiene que doler tanto; entonces no sé de qué se trata. Si es la soledad, o el desconsuelo, o qué cosa, pero aturde, no me deja en paz, me altera hasta el agotamiento.
Cualquier actividad me resulta un evidente intento de escape, sigo pretendiendo ocupar el tiempo, sigo buscándole un sentido entre razones que no llegan a adquirir validez. Es hasta ciertamente incoherente.
Los recuerdos tienen su lugar y mi cuerpo memoria. Mi mano izquierda da permiso para que las ideas, transformadas en palabras, se hagan letra escrita y formen frases que expliquen la velocidad a la que viaja el pensamiento en un idioma que a veces yo sola entiendo y no me gasto en explicar.
Así voy por el tiempo, queriendo hacerme viento en la tempestad de la jornada gris, húmeda, indiferente ante mi súplica de que el reloj que marca el pulso retroceda o avance, pero que ya no se detenga como flotando en el aire, como burbujas que encierran sueños y explotan antes de ser tocadas, se deshacen al tacto y sino vuelan por ahí engañándome en la ilusión de llegar a ser, fastidiando mis latidos.
El cielo encapotado anuncia la estación del año donde el cambio va mostrándose de a poco, el y yo sabemos de procesos metamórficos cuando la tormenta va evolucionando en truenos y relámpagos, como advirtiendo. Voces entrecortadas, quebradas manías que solían entretener la conciencia.
Entre medio, desplegué la bandera blanca, pidiendo tregua cuando ya no me quedaron armas para defenderme. Ataques imaginarios que desataron guerras ensordecedoras hoy ocupan 40 largos minutos, intentando mover las piezas de una vez, en este ajedrez de partidas incompletas.
La espera para la próxima jugada evidencia en mí que todavía se trata de competir, en un espacio donde el juego se supone más ameno, donde teóricamente todos ganan. Ante la pérdida que interpreto como fracaso, evoco el análisis para así poder correr a un costado ese nubarrón que no me deja ver.
Soy yo siempre, tratando de tomar distancia cuando es más fuerte el recuerdo, cuando me encierro y no quiero ver que más allá hay un lugar donde puedo ser algo más que una triste sombra que se pierde en la noche.