"...y la vida se acuesta a mi lado y con ella me empiezo a dormir y ahora sueño y me voy alejando de todas las cosas que supe sufrir y sentir, yo y mi jardín..."
miércoles, marzo 04, 2009
Asuncion de ti
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sabanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no se hasta donde esta intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
Mario Benedetti
jueves, octubre 23, 2008
Propio
Tengo que pedirte perdón.
Por ser tan inestable, a veces tan predecible. Por arriesgarte tanto, por jugarte al todo sin precauciones.
Por mi tristeza en rincones soleados, por el perfume que no uso.
Quiero verme en tus ojos, amar tu todo aun con sus defectos. Cerrar tus heridas y cuidarte de lo que soy cuando no pienso y los impulsos me empujan, cuando lloro y no escribo, cuando soy tan exigente y te pretendo casi como a un ser perfecto dejando de querer tus imperfecciones, olvidando el valor de tu espíritu pujante cuando todos caen.
Dejemos de darnos la espalda, de pelearnos tanto. Ya se que dije que no te aguantaba mas, que no te toleraba, que no soportaba mas tus comportamientos “limítrofes”.
Somos un ser tan luminoso cuando nos juntamos, tan alegre, tan fresco, tan amable, tan tranquilo. Démonos un poco de paz.
Un alma tan preciosa, que pelea por unirse cuando no hay que dejar que las guerras y los ruidos nos corran del camino.
Si en unión somos capaces de cerrar los ojos y caminar sintiendo la tarde en la piel, entre los espacios vacíos del cuerpo y afirmar que no hace falta mas nada.
Somos un solo cuerpo y una sola mirada que dice mucho más de lo que muestra.
Te extraño tanto…amiguémonos y prometo seguir haciendo lo posible por curarte de esto que soy.
miércoles, octubre 01, 2008
Escupo ideas en forma constante, sueño y me despierto en medio de la noche. Es una cama demasiado amplia para mi sola. Se me hizo costumbre contar las luciérnagas que juegan en el jardín del frente de la casa en que vivo estos días; hay un sauce llorón que me recibe cada mañana cuando el olor del chocolate caliente penetra en mis sentidos devolviéndome un poco del ánimo tan ajeno, ese que hace tanto tiempo supe tener.
Malena busca en mis cajas las figuritas de hadas, esas de purpurina blanca; me las muestra y conversa sobre lo lindo de tener alas y volar. Le pregunté por las mariposas, me dijo que ésas no valían. Cuando le pregunté por qué no valían, me dijo que porque, al contrario de las hadas, las mariposas no son humanas...
"Ahora, en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada..."
(Anónimo)
martes, septiembre 30, 2008
Noche verde
Ps - ¿Por que no querés hablar de eso? A mi me parece que te va a hacer bien hablarlo.
(Sobre él, que le gusta tanto y tiene eso en los ojos cuando se miran. Esa intensidad incomparable, inmodificable a través de los años. Ese no se qué. "Pero no...no da.")
Ps - ¿Qué sentís cuando pensas en eso?
Y - Me duele el corazón. No sé...me duele tanto. Lo que me puede llegar a gustar, lo que puede pasar si se desata. Es como si pasara el tiempo en un segundo. Y me duele el corazón.
Si paso mucho tiempo sin verlo, necesito saber cómo está. Sé que sería el padre de mis hijos...Siento que tengo tantas cosas que nos unen...
lunes, septiembre 01, 2008
Tengo que cubrir mi serenidad del desconsuelo en que me encuentro. Tengo que cuidar mi integridad, no dejar que la desesperación siga humillándome cada vez que llega una carta o alguien llama a la puerta.
Mi paciencia se termina y mis esperanzas también; ya no tengo ganas de comer, no tengo ganas de dormir porque no quiero despertarme sabiendo que es un día más sin vos.
Me pierdo en la calle, entre la gente. Busco algo familiar en el aire y no encuentro nada que valga esta pena. Con la sucesión de los días fue atenuándose la intensidad de mis latidos gracias alas infusiones de tía Elena y los abrazos y silencios de la abuela Odilia. Las dos saben el pesar que llevo dentro, lo confundida que estoy…el sabor amargo del desengaño.
No se como empezar ni como terminar las pausas a las que me somete el doctor Rizando, pero hay algo de desnudez en mis lágrimas cuando dejo entrever el dolor de no poder controlar, nada esta a mi alcance mas que el filo amenazante, la línea delgada del limite.